Buenos días a todos los presentes
Bienvenidos a este acto solemne que conmemora la Constitución Española de 1978.
La Constitución de 1978 representa un logro capital de la historia contemporánea de España,al establecer las bases de la convivencia pacífica de todos los ciudadanos, sin excepciones ni exclusiones, en el seno de un Estado social y democrático de Derecho legitimado por la voluntad soberana del pueblo español.
Nuestra Constitución propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídicola libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
Esos valores hoy continúan plenamente vigentes pero es cierto que debemos trabajar por mantener, además de los valores,el espíritu que fue la base de aquellos que hicieron posible la norma que a todos nos ampara.
El espíritu de reconciliación,la voluntad de concordiael propósito de superación de posiciones encontradas y la búsqueda de espacios de encuentro, están hoy, igual o más vigentes que hace 31 años.
Las políticas de consenso, y el sometimiento a las reglas del juego democráticofueron las bases que hicieron posiblelo que hoy es nuestro estado de derecho.
Hombres y mujeres que trabajaron en anteponer el bien común antes que los intereses personales,antes que los liderazgos partidarios capaces de trascender a los egoísmos en defensa de los intereses generales.
Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular, y son un instrumento fundamental para la participación social y democrática.
A aquellos hombres y mujeres que integramos formaciones políticas, de cualquier ideología, se nos presupone una categoría personal y política capaz de abordar la tarea de trabajar por el bien común,teniendo como único objetivo el servicio público.
Hoy nuestra sociedadestá viviendo momentos de crisis.crisis económica, crisis social,crisis política y de valores.
No hace mucho tiemposer político era símbolo de representación popular,de integridad, de lealtad, de trabajo y de esfuerzo.
Por desgracia, hoy, hay políticos que han perdido la perspectiva. Políticos que se pierden en los intereses personales y partidistas olvidando los intereses comunes, olvidando el servicio público para el que han sido elegidos por los ciudadanos.
¡Cuando comparamos el espíritu que amparóa los padres de la Constitución, y a tantos otros grandes políticos de aquel momento, que hicieron posible una transición pacífica, ¡cuando comparamos a aquellos grandes líderes con algunos políticos de nuestro entorno próximo, hemos de reconocer que debemos recuperar aquellos valores que se les presuponea todos los que hacemos un trabajo en beneficio de una sociedad justa, solidaria, pacífica y libre.
En política es legítima la existencia de diferencias. La política debe mover y remover nuestra conciencia y nuestra capacidad de trabajo para poner nuestro sacrificio, nuestra capacidad y nuestra lealtad al servicio de los ciudadanos.
Hoy, desde esta tribuna, quiero brindar un homenaje a los padres de la Constitución, a aquellos que hicieron política con letra grande, a aquellos que hicieron posible que nuestro país sea un ejemplo de democracia.
Hoy, también, quiero recordar a todos los que trabajamos en política, la importancia de mantener los valores que ampararon la Constitución y los valores que nos trasladaron aquellos que supieron hacernos creerque hacer política suponía mejorar nuestra sociedad.
En estos momentos de crisis profunda a todos los niveles, he de recordar la importancia del contenido y las formas en política
He de pedir a todos los que formamos parte de las instituciones, en nombre de los ciudadanos que nos votaron, que trabajen con lealtad, con honestidad y con generosidad, primando los intereses colectivos ante los intereses personales o partidistas.
Hoy desde esta tribuna, quiero pedir que todos los que hacemos política seamos capaces de amanecer cada día para engrandecer nuestra tarea y nuestro objetivo, atendiendo a los intereses colectivos, evitando confrontaciones y sabiendo crear espacios de consenso en defensa del bien común.
Hoy os traslado mi compromiso para rescatar los valores de los padres de la Constitución y os emplazo, a todos los que tenéis responsabilidades políticas, a participar del cambio necesario para hacer de la lealtad y el consenso la base de nuestro esfuerzo diario.
Porque, si sabemos sacrificar lo que sea preciso de nuestras opiniones para armonizarlas con las de otros; si acertamos a combinar el ejercicio de nuestros derechos con los derechos que a los demás corresponde ejercer; si postergamos nuestros egoísmos y personalismos a la consecución del bien común, conseguiremos desterrar diferencias y desencuentros, logrando una sociedad unida en sus deseos de paz y de armonía.
Muchas gracias.